domingo, 18 de noviembre de 2018

Humanidad



Hay frío en una ciudad que es parte de un país donde siempre hay calor. En una ciudad donde han vivido las mismas diez familias desde hace muchos, muchísimos años. Han vivido con lo que cada una cosecha, con lo que cada una construye, con lo que cada una produce; el trueque es la base de su economía y el asesinato es parte de su folklor. Lo que estas familias no saben, ya que nunca han salido de casa, es que en el resto del país hay calor, un calor rojo, abrasador, donde las personas conforman otras diez familias y estas son hechas de llamas y no de carne y hueso. Ya que nunca se ha dado la oportunidad, los habitantes de esta ciudad no han hablado con una de las personas de fuego. Dado lo absolutamente extraño del país, los chicos de fuego nunca se han dado cuenta que falta algo en el centro, hay un pequeño agujero azul. Extrañar el frio es parte de ser chico de fuego, extrañar el calor es parte de ser chico oscuro. Parte del mundo tampoco nota la existencia de este país, porque ¿quién quiere ver chicos de fuego caminar por las calles o personas de carne y hueso que siempre tienen frío? Tampoco es de extrañarse el hecho de que los habitantes de todo el país son hostiles, irreales, monótonos, aburridos y vengativos. Los habitantes del todo no pueden ser así, tienen que ser personas libres, contentas, sin temor al otro o a la otra, pero las cosas nunca pueden ser ideales. 

El Todo de nuestra pequeña ciudad adora el frío y todo lo que esto representa, como la oscuridad, el azul, el hielo, la falta de humanidad, la carencia de sentimientos y la rebeldía. El Todo del resto del país adora el calor y todo lo que esto representa, como la luz, el rojo, el fuego, la sangre, la pasión, la excesiva presencia de sentimientos y el asesinato. El Todo de fuego suele atormentar a la ciudad fría y el Todo de hielo suele atormentar a la ciudad en llamas. 

Con todo este contexto puedo llegar al momento en que un chico de fuego y un chico oscuro cruzan palabras por primera vez, aunque no debería ser posible. De hecho, es inhumano. Es como retar sus raíces, pero a ellos ya no les interesa en lo mas mínimo, a ellos les interesa conocer el mundo exterior, y saber por qué en los mapas mundiales, su pequeño país aparece como un gran agujero negro. Por qué solo las mismas familias viven allí. Por qué hay tantos asesinatos pero la gente no se acaba. Por qué no existen personas de otro tipo. La investigación entre ambos crece y crece pero también crece el miedo, no saben por qué se sienten así. Es como si alguien estuviese observándolos. Sienten el clima del otro y su sangre en la cabeza. Tienen la conclusión y están dispuestos a comunicarla a todo el país. La conclusión dice que al parecer están localizados en algo que el resto del mundo llama con un nombre muy peculiar, se llama… negro. Negro. Negro y de nuevo todo es negro. 

Los señores Todo de frío y calor necesitan mantener su país bajo control. Hay que devolverlos al inicio negro porque ya investigan, ya no tienen miedo y ya no obedecen al rojo y al azul, y si siguen así, el resto se enterara de su existencia y sucederá lo que sucedió con la caja de Pandora, pero esta vez, no habrá esperanza.
 

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